> La vida en otros planetas podría significar un desastre para nosotros
Teoría de el «Gran filtro»
Un inciso: ¿Recuerdan la famosa paradoja de Fermi -hay un artículo mio que habla de élla y que pueden consultar si lo desean—? En resumidas cuentas, dicha paradoja sostiene la aparente contradicción que hay entre los cálculos -Ecuación de Drake, básicamente— para cuantificar la cantidad de civilizaciones en nuestra galaxia, la Vía Láctea, susceptibles de poseer emisiones de radio detectables y el nulo resultado de las búsquedas o los hallazgos accidentales habidos. Nuestro Sol es sólo una estrella solitaria en la exuberancia de 7*10^22 estrellas en el universo observable. A su vez, la Vía Láctea es sólo una de entre las 2.000.000.000.000 de galaxias del universo. ¿Dónde están, pues, los alienígenas?
Bueno, hecho el inciso, prosigamos con la teoría del «Gran filtro». El «Gran filtro», en el contexto de la paradoja de Fermi, es aquello que impide el que de la materia inerte surja vida y, eventualmente, una civilización de nivel superior en la escalade Kardashov -nuevamente le remito a mi artículo sobre la escala de Kardashov —
Dado que, como decíamos más arriba, no hay certeza de vida inteligente más allá de nuestra propia especie, la perspectiva de civilizaciones interestelares es prácticamente improbable.
El economista Robin Hanson ofreció un listado que describe la carrera desde la nada hasta la colonización del universo en nueve pasos:
Según la hipótesis del «Gran filtro», y en consonancia con la paradoja de Fermi, uno de estos pasos tiene que ser improbable. Dado que hemos llegado al número 8, la deducción es que las civilizaciones fenecen en nuestro estadio y la esperanza de lograr el 9 (colonización interestelar) se desvanecen.
¿Por qué los insectos marcianos, de existir, son malas noticias?
Dice William Romoser que hay vida en Marte. De haberla, implicaría que la vida no es tan difícil de formar a partir de materia sin vida como es el ecosistema marciano; si la hay, se formó dos veces solo en nuestro Sistema Solar, excepto que alguna forma de panspermia sea cierta y la vida aquí tenga origen marciano o la vida marciana tenga origen terrícola.
Dando por sentado que no hubo panspermia, si la vida floreció dos veces en nuestro Sistema Solar, entonces la probabilidad de que el «Gran filtro» esté delante de nosotros es un poco mayor de lo que pensábamos anteriormente. Después de todo, si el «Gran filtro» no está en el primer paso, debe estar en uno de los otros pasos.
Ahora bien, si existen insectos en Marte, como afirma William Romoser, entonces no sólo la vida en sí misma, sino incluso la vida multicelular no es potencialmente tan difícil de formar tampoco. De ser así, aumentaría aún más la probabilidad de que estemos frente al «Gran filtro». ¿Y eso qué significa? Significa que algo, muy probablemente, nos impedirá convertirnos en una civilización interestelar. Ese algo podría ser la extinción de la especia humana (reconocerá que tenemos muchos boletos en esa siniestra lotería). Resumiendo, si hay insectos en Marte, mal asunto para nosotros.
O, para finalizar, William Romoser simplemente delire o esté afectado por la pareidolia, la tendencia humana a «ver formas» reconocibles en patrones aleatorios.
William
Romoser, entomólogo y profesor emérito de la Universidad de
Ohio, afirma haber encontrado evidencia de vida en Marte. En unas
pocas e inconcretas fotos, se puede ver lo que con una gran dosis de
imaginación parecen insectos. Si fuese cierto, sería un gran
descubrimiento, un descubrimiento emocionante, ¿verdad?
No. Lo lamento,
sería un terrible descubrimiento y una muy mala noticia para nuestro
futuro: existe una buena razón para ello. Para entender por qué la
vida -de los insectos— en Marte pinta un cuadro más bien sombrío
para nuestra especie, primero debemos examinar el concepto del «Gran
filtro». En ese sentido,
nos atendremos a lo que dice, con mucho acierto y de forma bastante
inteligible, la enciclopedia en línea Wikipedia.
Teoría de el «Gran filtro»
Un inciso: ¿Recuerdan la famosa paradoja de Fermi -hay un artículo mio que habla de élla y que pueden consultar si lo desean—? En resumidas cuentas, dicha paradoja sostiene la aparente contradicción que hay entre los cálculos -Ecuación de Drake, básicamente— para cuantificar la cantidad de civilizaciones en nuestra galaxia, la Vía Láctea, susceptibles de poseer emisiones de radio detectables y el nulo resultado de las búsquedas o los hallazgos accidentales habidos. Nuestro Sol es sólo una estrella solitaria en la exuberancia de 7*10^22 estrellas en el universo observable. A su vez, la Vía Láctea es sólo una de entre las 2.000.000.000.000 de galaxias del universo. ¿Dónde están, pues, los alienígenas?
Bueno, hecho el inciso, prosigamos con la teoría del «Gran filtro». El «Gran filtro», en el contexto de la paradoja de Fermi, es aquello que impide el que de la materia inerte surja vida y, eventualmente, una civilización de nivel superior en la escalade Kardashov -nuevamente le remito a mi artículo sobre la escala de Kardashov —
Dado que, como decíamos más arriba, no hay certeza de vida inteligente más allá de nuestra propia especie, la perspectiva de civilizaciones interestelares es prácticamente improbable.
El economista Robin Hanson ofreció un listado que describe la carrera desde la nada hasta la colonización del universo en nueve pasos:
- El sistema de estrella adecuado (incluyendo química orgánica y planetas potencialmente habitables)
- Moléculas reproductivas (p. ej., ARN)
- Vida unicelular (procariota)
- Vida unicelular compleja (eucariota)
- Reproducción sexual
- Vida pluricelular
- Animales con cerebros grandes usando herramientas
- El estado actual de la humanidad
- Explosión de colonización.
Según la hipótesis del «Gran filtro», y en consonancia con la paradoja de Fermi, uno de estos pasos tiene que ser improbable. Dado que hemos llegado al número 8, la deducción es que las civilizaciones fenecen en nuestro estadio y la esperanza de lograr el 9 (colonización interestelar) se desvanecen.
¿Por qué los insectos marcianos, de existir, son malas noticias?
Dice William Romoser que hay vida en Marte. De haberla, implicaría que la vida no es tan difícil de formar a partir de materia sin vida como es el ecosistema marciano; si la hay, se formó dos veces solo en nuestro Sistema Solar, excepto que alguna forma de panspermia sea cierta y la vida aquí tenga origen marciano o la vida marciana tenga origen terrícola.
Dando por sentado que no hubo panspermia, si la vida floreció dos veces en nuestro Sistema Solar, entonces la probabilidad de que el «Gran filtro» esté delante de nosotros es un poco mayor de lo que pensábamos anteriormente. Después de todo, si el «Gran filtro» no está en el primer paso, debe estar en uno de los otros pasos.
Ahora bien, si existen insectos en Marte, como afirma William Romoser, entonces no sólo la vida en sí misma, sino incluso la vida multicelular no es potencialmente tan difícil de formar tampoco. De ser así, aumentaría aún más la probabilidad de que estemos frente al «Gran filtro». ¿Y eso qué significa? Significa que algo, muy probablemente, nos impedirá convertirnos en una civilización interestelar. Ese algo podría ser la extinción de la especia humana (reconocerá que tenemos muchos boletos en esa siniestra lotería). Resumiendo, si hay insectos en Marte, mal asunto para nosotros.
Vista de formaciones geológicas marcianas, ejemplo de pareidolia -tendencia a ver formas reconocibles en patrones aleatorios—.
O, para finalizar, William Romoser simplemente delire o esté afectado por la pareidolia, la tendencia humana a «ver formas» reconocibles en patrones aleatorios.
Xarooch Franco
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