Una pequeña galaxia casi impacta con la Vía Láctea

La Vía Láctea
Crédito: Natalie Acheatel
La historia de nuestra galaxia fue mucho más turbulenta de lo que se pensaba. En un reciente artículo publicado en la revista Nature, los astrónomos descubrieron que hace cientos de millones de años la Vía Láctea experimentó «casi» una colisión que agitó el movimiento de millones de estrellas dentro de su disco.

Desde nuestra perspectiva, aquí en la Tierra, la Vía Láctea parece una brillante ráfaga  de estrellas contra el cielo nocturno. Pero su forma real es una espiral de diseño más complicado que el aparente, con brazos curvados que se extienden en un disco alrededor de un centro abultado. La mayoría de las estrellas de la Vía Láctea se encuentran en este disco y no en su protuberancia central. De forma casi generalizada, los astrónomos asumieron que las estrellas del disco se movían de una manera relativamente aburrida y simétrica alrededor del núcleo galáctico en virtud de un equilibrio establecido a lo largo de los más de 13 mil millones de años desde que nació la galaxia.

Para saber más sobre el origen, la evolución y la estructura de la Vía Láctea, el observatorio espacial Gaia de la Agencia Espacial Europea está creando un mapa tridimensional de más de mil millones de estrellas a través de la galaxia con una precisión sin precedentes. En el nuevo estudio, los científicos se centraron en las posiciones y velocidades de seis millones de estrellas. 


Otra imagen espectacular de la Vía Láctea.
Crédito: desconocido.

Los investigadores detectaron inesperadamente un patrón en espiral parecido al de una concha de caracol en los movimientos de esas estrellas. Donde otras estrellas tienen patrones de movimiento relativamente estables, aquellos fueron interrumpidos, como motas de polvo atrapadas en un repentino soplo de aire. «Al principio pensamos que había algún problema en los datos, así que pasamos bastante tiempo comprobando si era real», señaló la autora principal del estudio Teresa Antoja, astrofísica de la Universidad de Barcelona (España).

Los estudios anteriores no lograron ver este patrón porque eran menos precisos y observaban menos estrellas. «Aunque estos resultados son impresionantes, es un efecto muy pequeño el que han encontrado», señaló la astrofísica Kathryn Johnston de la Universidad de Columbia, que no participó en esta investigación. «Los asombrosos datos de Gaia son como una especie de testamento en el podemos ver cualquier cosa.»

Estos nuevos hallazgos sugieren que este patrón comenzó entre 300 y 900 millones de años atrás: un trabajo previo permitió verificar que la Vía Láctea había tenido un encuentro cercano con la galaxia elíptica enana de Sagitario (1) que orbita la Vía Láctea. «Al observar las velocidades de las estrellas que medimos hoy, podemos viajar al pasado de nuestra galaxia y ver la perturbación de nuestra galaxia con bastante fuerza», aseguró Teresa Antoja.

La galaxia elíptica enana de Sagitario posee unas pocas docenas de millones de estrellas (la Vía Láctea tiene de 100 mil a 400 mil millones, aunque otros astrónomos cifran en un billón su número) y actualmente está siendo canibalizada por nuestra galaxia. Su última aproximación a la Vía Láctea habría tirado gravitacionalmente de las estrellas de nuestro entorno galáctico. «Ya teníamos indicios de que las galaxias enanas que orbitan alrededor de la Vía Láctea influyen en nuestra propia galaxia, pero creo que esta es la prueba más clara de que esa influencia puede ser bastante fuerte», aclaró Teresa Antoja.

Galaxia elíptica enana de Sagitario, en órbita alrededor de la Vía Láctea.
Crédito: Desconocido.

«Tendemos a pensar que la galaxia tiene una historia relativamente tranquila» agregó Kathryn Johnston. «Estos resultados nos dan mucha información sobre el historia de interacciones, lo que puede ayudarnos a entender más sobre las galaxias como un todo.»

Mucho queda por descubrir sobre este antiguo y, en valores relativos, cercano encuentro. «No sabemos qué partes de la galaxia fueron las más afectadas o si el Sol también fue afectado por esta perturbación», dijo Teresa Antoja.

«La futura investigación sobre el patrón espiral también podría ayudar a arrojar luz sobre aspectos ocultos de la Vía Láctea», señaló el astrofísico Lawrence Widrow, de la Universidad de Queens (Kingston, Canadá), que no participó en el estudio. Por ejemplo, se supone que el patrón espiral evoluciona con el tiempo, haciéndose más curvado en el futuro y menos curvado en el pasado;  examinar la velocidad a la que esta curvatura en espiral evoluciona puede arrojar luz sobre el campo gravitacional de la Vía Láctea y ayudarnos a comprender mejor su masa, lo que a su vez puede revelar detalles sobre la naturaleza de su halo invisible de materia oscura.
Xarooch Franco (por la traducción y adaptación al castellano de las fuentes en inglés).

Charles Q. Quoi, Popular Science.  
Hispachan: «Detectan galaxia enana elíptica orbitando la Vía Láctea»
Wikipedia: Fuerzas de marea, galaxias elípticas.

(1) Galaxia elíptica enana de Sagitario: la galaxia elíptica enana de Sagitario es una galaxia satélite de la Vía láctea. Con un diámetro de cerca de 10 000 años luz, se encuentra actualmente a 70 000 años luz de la Tierra y se mueve en una órbita polar a unos 50 000 años luz del centro de nuestra galaxia. Más información aquí.

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